Un recurso alimentario de los grupos originarios y mestizos de México: Los hongos silvestres por ángel moreno fuentes / Sonia Jaimes Aguilar
En este articulo primordialmente, se hace una aproximación general a la categoría antropocéntrica de los hongos alimenticios.
Los
hongos poseen una biología contrastante respecto a las plantas y animales, y
suelen ser menos conspicuos que un árbol, un arbusto, un mamífero, un ave o
algún pez y suelen tener tambien una presencia muy limitada a lo largo del año,
ya que sus Esporomas (las estructuras visibles y consumibles) cuentan con una
vida muy corta (a pesar de que hay varias técnicas de conservación). Si se
habla de una especie o un grupo en particular, la presencia disminuye aun más.
Estos
están en función de las lluvias, la humedad relativa y otros aspectos de suelo
o nutrientes del mismo, ya que estos tambien tienen que ver en su desarrollo y
en su posterior consumo.
Estos
toman una relevancia cultural cuando escasea la comida para los humanos. En
México actualmente hay >371 spp de hongos comestibles, aumentando en
promedio 3 especies nuevas por año, se aproxima que en unos años podrá haber >500
spp de hongos comestibles, lo que significaría que se podría comer uno distinto
por día por año y medio.
La
etnomicología, revela que los hongos son un acervo micocultural para los
pueblos originarios muy importante; ya que estos hongos se pueden desarrollar en
diversos lugares para diversos pueblos.
Buena
parte de los hongos silvestres alimenticios que se conocen forman parte de la
cultura de alrededor de 20 grupos étnicos y diversos mestizos, como en:
Tlaxcala, Michoacán, Jalisco, Chihuahua, Oaxaca, etc., proporcionando en cada
cultura un nombre especifico a cada hongo, p.ej. en el náhuatl, se refieren a
ciertos hongos como: tzontecomananacalt, xelhuaznanacatl, chimalnanacatl,
menanacatl, cacananacatl, quauhnanacatl, etc., y en español, tambien tienen una
nomenclatura especifica como: huevo de venado, mollejas, hongo nixtamal, hongos
de asar, sangre de toro, panadero, pancitas, etc. Reafirmando este rico y
variado acervo que forma parte del patrimonio biocultural de México.
A
parte de tener un gran valor cultural, tambien tienen un gran valor
nutricional; aunque estos varían dependiendo de la época del año, tipo de
suelo, donde crecen, etc. Los hongos, se sabe que son ricos en vitaminas B y D,
quitina como fibra, bajos en grasas como colesterol, y tienen un alto contenido
proteico (entre 10% y 40% en peso seco). Tambien, existen spp que tienen
diversos usos medicinales.
La
parte de la recolección, tambien es una parte cultural, social milenaria que
une familias y mantiene a las mismas desde una perspectiva económica. Cabe
mencionar que se tienen diversas formas de recolectar, aunque la mujer siempre
tiene un papel más dominante en este aspecto que el hombre.
Finalmente,
su preparación es variada y depende de quien lo prepare, pueden ser en diversos
guisados, bebidas o crudos.
A
pesar del esfuerzo de muchas instituciones de erradicar el desaliento ante los
hongos silvestres por casos de micetismo, la única solución es la difusión y la
educación en torno a estos hongos que son tan preciados e importantes.
El
cambio climático es tambien un problema que amenaza a los hongos y toda la
socio bio cultura que se desenrolla a partir de ellos. Cuidar esta parte de
nuestro patrimonio es algo importantísimo, y a lo que se le debería dar más
peso.

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